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Employer Branding

Conecta con el talento potenciando tu marca empleadora

Conecta con el talento potenciando tu marca empleadora

La creación de una mar­ca empleado­ra fuerte se ha con­ver­tido en una pieza impre­scindible para fidelizar al tal­en­to y mejo­rar la rep­utación de la empre­sa. Des­de Pride­Com, quer­e­mos com­par­tir con­ti­go una serie de indis­pens­ables que debe ten­er en cuen­ta toda orga­ni­zación para gener­ar com­pro­miso y atraer a los mejores pro­fe­sion­ales.

El 80% de las com­pañías españo­las ten­drán prob­le­mas durante este año provo­ca­dos por la fal­ta de tal­en­to y la rotación de per­son­al, según Rand­stad. Dos grandes desafíos a los que ya se enfrentan las empre­sas en mate­ria de comu­ni­cación y recur­sos humanos. Pregún­tate, entonces: ¿qué estoy hacien­do para ade­lan­tarme o evi­tar esta prob­lemáti­ca? Cualquier respues­ta que no sea desar­rol­lar un pro­gra­ma de employ­er brand­ing no te lle­vará a cumplir tu obje­ti­vo. Es posi­ble que ya estés ponien­do en mar­cha acciones de mar­ca empleado­ra, pero nece­si­tas conec­tar­las bajo una estrate­gia. ¿Cómo?

Pregúntate qué puedes ofrecer al talento

Tienes un públi­co y nece­si­tas conec­tar con él. Escúcha­lo para iden­ti­ficar en qué situación se encuen­tra tu mar­ca empleado­ra: ¿qué pien­san y sien­ten los emplea­d­os respec­to a la mar­ca?, ¿cuáles son las razones que les vin­cu­lan a la orga­ni­zación?, ¿cómo se percibe la mar­ca fuera?, ¿cómo lle­gan a nosotros los can­didatos?… esta primera eta­pa debe implicar reflex­ión y análi­sis, porque de aquí sal­drán los pilares de tu prop­ues­ta de val­or al empleado.

Gánate el swip con una EVP potente

La Employ­ee Val­ue Propo­si­tion (EVP) es la defini­ción de todo lo que la empre­sa ofrece al pro­fe­sion­al a cam­bio de su ded­i­cación. Con­strúyela bajo el paraguas de los val­ores para lle­gar a las per­sonas, focalízate en comu­nicar el proyec­to, la pro­gre­sión en la com­pañía y el plan de car­rera. Si exis­ten, vis­i­bi­liza las medi­das de con­cil­iación y las acciones vin­cu­ladas al respeto por la diver­si­dad y la inclusión. Cuan­do hables de com­pen­sación recuer­da que no solo nos refe­r­i­mos a la ret­ribu­ción salar­i­al, tam­bién al salario emo­cional y a todos los ben­efi­cios que la empre­sa pue­da ofre­cer para ser más com­pet­i­ti­va. Y, por últi­mo, pon en val­or el lid­er­az­go. Si tu orga­ni­zación o los respon­s­ables que la com­po­nen son ref­er­entes en el mer­ca­do, ganarás pun­tos frente a las com­pañías que pasan desapercibidas.

Muévete donde está tu comunidad

Adap­ta el eco­sis­tema de canales a tu públi­co y, sobre todo, a sus hábitos de con­sumo. No se tra­ta de que te encuen­tren, sino de ser uno más en su comu­nidad y par­tic­i­par acti­va­mente en la con­ver­sación. Desar­rol­la un eco­sis­tema mix­to, que te per­mi­ta conec­tar por diver­sos canales con tu audi­en­cia obje­ti­vo: usan­do her­ramien­tas ori­en­tadas a vis­i­bi­lizar la mar­ca empleado­ra como Indeed, LinkedIn o Info­jobs y sumán­dole platafor­mas con­ver­sa­cionales: Insta­gram, Tik­Tok o Twitch. Además, no olvides a tu públi­co inter­no: imple­men­ta, por ejem­p­lo, tu propia app de comu­ni­cación inter­na para estar más cer­ca de los emplea­d­os y gener­ar conex­iones naturales.

Utiliza sus códigos para conectar con ellos

A la hora de comu­nicar, es fun­da­men­tal que uses los mis­mos códi­gos que uti­liza tu audi­en­cia, de for­ma que será mucho más fácil conec­tar con ellos. Deber­e­mos emplear el mis­mo lengua­je, tono y tipología de con­tenido que con­sumen, adap­tán­donos en todo momen­to a la platafor­ma en la que estén. Recuer­da que no hay con­tenidos mal­os o buenos, solo ade­cua­dos o inade­cua­dos en fun­ción de los fac­tores que definas.

Convierte a los empleados en brand lovers

Una vez defini­da y comu­ni­ca­da la prop­ues­ta de val­or al emplea­do, es momen­to de hac­er­la cre­cer. Lan­za un pro­gra­ma de emba­jadores para crear pre­scrip­tores entre el tal­en­to inter­no, serán aque­l­las per­sonas que se con­ver­tirán en pro­tag­o­nistas de tu cal­en­dario edi­to­r­i­al para la mar­ca empleado­ra y que hablarán en primera per­sona de la EVP de la com­pañía. Al mis­mo tiem­po, despl­ie­ga una cam­paña de refer­rals para que los pro­pios pro­fe­sion­ales se con­vier­tan en pre­scrip­tores de las ofer­tas de empleo y, por ende, de la mar­ca empleado­ra. De hecho, más del 80% de los recruiters afir­ma que el pro­gra­ma de referi­dos es el canal de selec­ción de per­son­al que ase­gu­ra el ROI más alto.

Y recuerda que la coherencia es tu mayor aliada

Para que tu estrate­gia de employ­er brand­ing fun­cione, nece­si­tas que exista una con­gru­en­cia entre lo que comu­ni­cas fuera y lo que se hace den­tro de la com­pañía. Todo lo que imple­mentes debe estar alin­ea­do con la cul­tura, los val­ores, lo que el emplea­do vive en su día a día y el niv­el de madurez de la organización.

Según datos de la con­sul­to­ra Gart­ner, las empre­sas que cumplen efi­caz­mente con su PVE pueden reducir la rotación anu­al de sus emplea­d­os en un 69%. Es el momen­to de pon­erse manos a la obra. Escucha, crea, com­parte y conec­ta para desar­rol­lar una estrate­gia de mar­ca empleado­ra que fidelice y atraiga al mejor tal­en­to. ¿Empezamos?

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